GRACIAS ARAGÓN


La ciudadanía aragonesa está siendo la auténtica protagonista de la lucha contra el trasvase. Por eso, desde CHA queremos agradecer a todos los aragoneses y aragonesas su participación en las distintas convocatorias que, contra el PHN, llenaron las calles de Zaragoza, Barcelona, Madrid o Bruselas, así como a quienes secundaron el paro por el diálogo y la dignidad de la montaña o recorrieron media Europa con la Marcha Azul. Sin estas movilizaciones, no habría sido posible mantener la posición de Aragón. Sinceramente, gracias a todos.

NO AL TRASVASE… Y A LAS OBRAS QUE LO HACEN POSIBLE.
Aragón no puede aceptar nunca el expolio de este Plan Hidrológico porque, como afirman los expertos, el trasvase del Ebro agudizaría los desequilibrios territoriales, provocaría enormes afecciones sociales y medioambientales e hipotecaría nuestras posibilidades de desarrollo futuro. En esto estamos todos de acuerdo.
Además, cada vez somos más quienes pensamos que ese trasvase no sería posible sin las grandes obras de regulación del Pirineo. ¿Para qué unas regulaciones de 2.200 hm3, si, por ejemplo, el reciente Plan Nacional de Regadíos sólo plantea una demanda en Aragón para los próximos 20 años de menos de 600 hm3? No hay que engañarse: El recrecimiento de Yesa, Biscarrués y Santaliestra son imprescindibles para el trasvase. Si no, ¿por qué el Gobierno se empeña en sacar adelante precisamente estas obras y no otras?

¿Y EL PACTO DEL AGUA DE ARAGÓN?
Con casi 10 años, el Pacto se ha quedado anticuado: se han aprobado nuevas leyes en Aragón, España y Europa, mientras los principios de la Nueva Cultura del Agua han calado ya en la comunidad científica internacional y en la UE. Tanta novedad obliga a reformular en profundidad la política hidrológica.
CHA no respalda ese Pacto, no sólo porque incluye los tres grandes embalses necesarios para el trasvase y no cuenta con los afectados, sino porque se basa en una filosofía hidrológica obsoleta. No obstante, incluye 27 actuaciones que concitan amplio consenso social y político (Montearagón, San Salvador, La Loteta, Mularroya,…) cuya ejecución defendemos. CHA defiende las regulaciones bien hechas, por eso, frente a Yesa, Biscarrués y Santaliestra, planteamos alternativas concretas y rigurosas para satisfacer las verdaderas demandas aragonesas. Y, frente a Lechago y Torre del Compte, proponemos La Pimienta y El Pontet.
El agua debe garantizar el desarrollo futuro de Aragón: implantación de nuevas industrias, transformación agroalimentaria y de nuestros recursos endógenos, desarrollo de las nuevas tecnologías, turismo sostenible,…Además, CHA defiende los regadíos para quien vive y trabaja en el medio rural, priorizando su carácter social, el acceso de los jóvenes agricultores, los cultivos competitivos y el uso racional del agua. Por eso, apoyamos los de Litera Alta, Canal de Berdún, La Hoya, Monegros, Bardenas,... que serán viables si se apuesta por la mejora de infraestructuras, la eficiencia del riego, los embalses laterales, la expropiación de concesiones en desuso… Igualmente apostamos por la modernización de los antiguos sistemas de riego.

UNA NUEVA CULTURA DEL AGUA
La política del agua en Aragón sólo tendrá futuro si la construimos desde los nuevos principios (unidad de cuenca, eficiencia, uso racional, respeto medioambiental, control de la demanda, computación de costes…), entendiendo nuestros ríos como ecosistemas llenos de riqueza y cargados de historia y patrimonio y no como meras tuberías. Sólo así podremos construir un Aragón donde convivan los del llano y los de la montaña, los del campo y los de la ciudad, un país en el que no haya que sacrificar a unos para salvar a otros.

POR UNA NUEVA CULTURA DEL AGUA. ¡TRASVASES NO!

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La Marcha Azul propaga la nueva cultura del agua por Europa


        Desde Deltebre hasta Bruselas, las plataformas de defensa del Ebro han recorrido 31 etapas llevando los argumentos de la nueva cultura del agua y el rechazo al trasvase por tierras de Cataluña, Aragón, Francia, Alemania, Holanda y Bélgica, despertando la simpatía y el apoyo de cargos públicos, movimientos sociales y ciudadanía en general. El reto ha culminado con éxito y podemos, en la parte que nos corresponde, sentirnos orgullosos de ello.

           La presencia permanente y nutrida de militantes y dirigentes de CHA a lo largo de todo el recorrido de la Marcha Azul ha sido la mejor respuesta al esfuerzo que el partido ha realizado como organización convocante. La lista de reconocimientos es interminable, pero permitid que, aun a riesgo de ser injustos, recordemos a Luis Marco que, como secretario de actos y campañas, estuvo en primera fila, con los compañeros que garantizaron la presencia aragonesa en todo el tramo catalán en furgoneta hasta Caspe, y que luego prosiguieron otros hasta Canfranc; o la hospitalidad y los actos con los que nuestra gente se volcó tanto en La Cartuja como en el barrio de La Almozara (en Zaragoza), o en los municipios gobernados por CHA de Santaliestra (que reforzó la recepción en Huesca), Biscarrués, Artieda y Jaca; o quienes, como Carlos Reyes, Miguel Solana o Javier Mur, entre otros muchos, se sumaron en algunas etapas del tramo francés, o quienes las recorrieron todas como Víctor Cortés y Raquel Calvo; especialmente ella que fue la única aragonesa que completó la marcha azul desde el inicio hasta el final.              Gracias a la generosidad de todos ellos la marcha cumplió sus objetivos mediáticos y políticos y CHA pudo demostrar su compromiso inequívoco con esta lucha.


             Tampoco debemos olvidar la proeza del ecologista aragonés José Luis Martínez que recorrió 1.700 km a pie desde Biscarrués hasta la capital belga, en lo que se conoció como los "Mensajeros de la marcha azul", y que contó con la compañía de miembros de CHA en diversas etapas, como Juan Antonio Blasco o Chesús L. Gimeno Chencho.


            A pesar de las dificultades propias del periodo estival, se produjeron calurosos recibimientos a la marcha: se desfiló como una carroza más en las fiestas de Caspe, las reinas de las fiestas encabezaron la marcha en La Cartuja, una inmensa caravana de coches recorrieron de Ruesta a Jaca, dances en La Almozara, concierto en la capital del Biello Aragón,... Los gestos de hospitalidad y solidaridad fueron muchos. También agudizó las contradicciones de los partidos: por un lado, el Ayuntamiento de Zaragoza convocó una recepción a la que no acudió el equipo de gobierno del PP, mientras que por otro el Presidente y Vicepresidente de la DGA de coalición PSOE-PAR se reunieron con la marcha apoyándola expresamente aunque luego se armaron un lío a la hora de acudir o no a Bruselas. Aunque no se llegó a lo de Eslourenties, donde el alcalde negó a los marchadores el acceso al camping y en respuesta proporcionada un burro fue introducido en el ayuntamiento. Ésta es una de las muchas anécdotas que pueden contarse.
Sin embargo, lo más importante es que la marcha ha puesto la nueva cultura del agua en la agenda de los políticos europeos: Se celebró una reunión de trabajo en la Asamblea Nacional francesa, donde se recibió el apoyo de los partidos de la izquierda gobernante, así como en diversos ayuntamientos e instituciones regionales. Hubo entrevistas también con diversos responsables de los ministerios franceses de vivienda y medio ambiente (en las que participó José Antonio Acero).

          Se cosechó también el apoyo del movimiento antiglobalización ATTAC, del movimiento campesino de Bové y de los movimientos ecologistas europeos... En Bruselas la adhesión al manifiesto de la Marcha Azul de un centenar de eurodiputados de los Grupos Socialista, Verde-ALE e Izquierda Unitaria Europea y el interés de parlamentarios de otros Grupos nos presenta un horizonte esperanzador.

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Clamor contra el trasvase en Bruselas
15.000 personas exigen a la UE ni un euro para el PHN

 


El 9 de septiembre culminaba la Marcha Azul llevando a 15.000 ciudadanos, principalmente aragoneses y catalanes, a las calles de la capital de Europa. Ni la fuerte lluvia que acompañó todo el recorrido, ni la polémica que provocó el Gobierno de Aragón con sus decisiones contradictorias acerca de su apoyo o no a la manifestación, pudieron frenar el éxito de la convocatoria. La presencia de CHA fue extraordinaria, gracias a la generosa participación de la militancia, a la que correspondieron los dirigentes y cargos públicos del partido (salvo quienes debían encabezar las concentraciones-réplica en las capitales aragonesas). La cita tuvo un mensaje claro: "Por una nueva cultura del agua", "En defensa del medio ambiente" y "Ni un € para este PHN" rezaban las tres pancartas que abrían la marcha. Hace ya algunos meses que los convocantes habían presentado un manifiesto en el que se exponían los argumentos de la Marcha Azul contrarios al PHN, sólidas razones fundamentadas en la legislación comunitaria y en la denominada "nueva cultura del agua", único discurso que puede convencer a las instituciones europeas para negarle financiación al faraónico proyecto del PP. Los mismos argumentos precisamente que encabezaron la convocatoria del 11 de marzo en Madrid. Por eso, ahora, como entonces, la respuesta ciudadana fue masiva, a pesar de las dificultades propias de un largo viaje.
La cita tuvo aspectos realmente épicos: todo el fin de semana en las carreteras de Europa, en autobús, en coche o en furgoneta en un interminable viaje de ida y vuelta; miles de trabajadores que pidieron fiesta el lunes para poder acudir a Bruselas; el sacrificio de manifestarse bajo la incesante lluvia, poblando las avenidas de chubasqueros y paraguas de todos los colores; las prisas sobrevenidas por el retraso acumulado, para emprender el regreso al hogar a la hora prevista, incluso sin comer; el viaje de vuelta, empapados, agotados, pero satisfechos. Esta gente se merece, os merecéis, nos merecemos que los responsables políticos y sociales estén a la altura de las circunstancias.
Sin embargo, alguien intentó deslucir el acto. La DGA no quiso comprometerse con esta convocatoria hasta que cuatro días antes se constató que iba a ser un éxito y anunció entonces la presencia de dos Consejeros en Bruselas pero para defender el Pacto del Agua; luego sería Mur quien desaconsejara acudir a la manifestación, y finalmente Iglesias y Biel, a pesar de haber anunciado su presencia en la concentración-réplica de Zaragoza, decidieron a última hora no acudir, porque la Plataforma de Defensa del Ebro no aceptó la víspera mutilar un manifiesto avalado hace meses por cerca de treinta organizaciones. El texto fue el pretexto, para regocijo del PP. En el fondo, subyace el temor del socio minoritario del Gobierno a quedarse sin discurso hidráulico y sin papel de bisagra, como le anuncian sus propias encuestas. Patéticamente, bajo la lluvia belga, Longás y Arguilé justificaban su presencia en la manifestación, mientras en Zaragoza el Gobierno dejaba plantado al pueblo. Parecían el ejército de Pancho Villa.
Sin duda la peripecia, más propia de politiquerío que de altas miras, resulta sorprendente pues las diferencias sobre los grandes embalses del Pacto del Agua ya existían en las pancartas del 8-O en Zaragoza y del 11-M en Madrid y, sin embargo, entonces se veía como la pluralidad de un pueblo unánime contra el trasvase. El problema para algunos es que el nuevo discurso hidrológico está calando en nuestra sociedad: el PHN ha puesto al descubierto la relación entre las regulaciones de cabecera en los ríos pirenaicos (Yesa, Biscarrués y Santaliestra) y el trasvase del Ebro, y ya el 25% de los aragoneses encuestados identifica el Pacto del Agua como garantía del trasvase. Quizá el Gobierno de Aragón se arrepienta ahora de haber empleado la racionalidad y los criterios ambientales, propios de la nueva cultura del agua, para inspirar gran parte de sus alegaciones al PHN, ya que resultan incompatibles con proyectos como las tres obras recién citadas, tal y como hemos venido denunciando desde CHA. Pero no olvidemos que, por su parte, el PSOE presentó en el Congreso y Senado unas enmiendas al PHN en clara sintonía con la nueva cultura del agua y que el Grupo Socialista Europeo acaba de anunciar que suscribe literalmente el manifiesto de la Marcha Azul. ¿Por qué lo que vale fuera de Aragón no vale en Aragón? El PAR sabrá... Desde luego no será reclamando la construcción de macroembalses como se convenza a la UE de que hay que parar el trasvase. Europa no entiende de discursos puramente agrarios ni de ideas hidráulicas obsoletas. Sólo denunciando el desmesurado impacto ambiental y la violación de las normativas europeas podremos poner a Bruselas de nuestro lado. Ese es el camino que, desde siempre y en coherencia, ha elegido CHA.
(4.600)


CHA presenta una queja en el Parlamento Europeo
Al día siguiente de la manifestación, una delegación de CHA formada por los Secretarios de Política Institucional, Organización y Política Local, Chesús Bernal, Gonzalo Orna y José Miguel Díaz Calvo, entregaron al Presidente de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, Vittorino Gemelli, una queja contra el Gobierno español por la aprobación del PHN, fundamentada en que se vulneran tres directivas comunitarias de protección ambiental (las de agua, aves silvestres y hábitats) y el Tratado de Amsterdam, y en los argumentos de la gran mayoría de los informes técnicos que encargó el Ministerio y que se han ocultado y desoído. CHA solicita, por ello, a la Comisión Europea que inicie un proceso de infracción contra el Gobierno español y que deniegue fondos comunitarios para la ejecución de dicho Plan. La delegación aragonesista mantuvo además una entrevista con el Vicepresidente de la Comisión de Medio Ambiente, Alexander de Roo.

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RAZONES PARA UN NO AL TRASVASE
LOS GRANDES TRASVASES IMPULSAN UNA POLITICA HIDROLOGICA Y UN MODELO DE DESARROLLO INSOSTENIBLE


A menudo se invocan razones de interés general, e incluso de solidaridad, para justificar la derivación de caudales hacia zonas en las que, desde una gestión inadecuada de sus recursos disponibles, se presentan situaciones de déficit. 
A nuestro entender esta política de grandes trasvases supone eludir el problema esencial de insostenibilidad del modelo de desarrollo vigente en estas zonas en materia de aguas. Pero supone además eludir un problema, más urgente si cabe, que alimenta la espiral de insostenibilidad, y que no es otro sino el desgobierno y el imperio del individualismo en el que los intereses privados se imponen sistemáticamente sobre los colectivos.

  LOS GRANDES TRASVASES PROMUEVEN UN DESARROLLO TERRITORIALMENTE MAS DESEQUILIBRADO E INJUSTO. 
 La actual tendencia a concentrar población en el arco mediterráneo, desactivando económica y socialmente las áreas de interior, no es un fenómeno deseable ni inevitable. La insotenibilidad del modelo de desarrollo turístico y poblacional de la costa mediterránea está colapsando la propia calidad de vida y las perspectivas de su industria turística, al tiempo que muchas zonas del interior se ven abocadas a una desactivación económico-social tan injusta como negativa para el conjunto del Estado.  


LOS GRANDES TRASVASES SUPONDRIAN GRANDES IMPACTOS AMBIENTALES.   
Además la Cuenca del Ebro podría sufrir las afecciones de nuevas grandes presas, especialmente en los Pirineos, que en realiad servirían para los grandes trasvases intercuenca generando afecciones sociales de suma gravedad, así como enormes impactos sobre patrimonios ambientales de alto valor. Por otro lado los impacto ecológicos y ambientales sobre la estabilidad del Delta del Ebro y la plataforma litoral mediterránea serían inaceptables. Se aceleraría el retroceso del Delta y su sanilización, al tiempo que las afecciones sobre el marisqueo y las pesquerías de la Plataforma Litoral pueden ser muy graves.
Texto tomado del Manifiesto Constituyente de la Plataforma en Defensa del Ebro.

 

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DECLARACIÓN COMÚN POR UNA POLÍTICA HIDRÁULICA SOSTENIBLE

 

         Ante la presentación por parte del Ministerio de Medio Ambiente del anteproyecto de Plan Hidrológico Nacional (PHN) que plantea como única solución para resolver los llamados “desequilibrios hidrológicos”, la realización de grandes trasvases y en concreto el que partiendo del Ebro debe aportar a las cuencas del litoral mediterráneo 1.050 hectómetros cúbicos al año, los partidos políticos y las organizaciones abajo firmantes, reunidos en Zaragoza el 7 de octubre de 2000, manifiestan:

1.-La reciente reforma de la Ley de Aguas, que propicia la creación de un “mercado del agua”; y las conclusiones del denominado Libro Blanco del Agua (cuyos dictados sigue fielmente el PHN apuntando a la realización de grandes trasvases de las cuencas consideraradas “excedentes” a las áreas que considera estructuralmente deficitarias), habían preparado ya el terreno para una propuesta de esta naturaleza.

2.-La aplicación de una política hidráulica no debe suponer un enfrentamiento territorial ni de Aragón contra Murcia, Andalucía o el Pais Valencià, ni de las comunidades de la Cuenca del Ebro contra el resto del Estado. Se trata, por el contrario, de un debate de fondo, muy importante, que enfrenta dos modelos:

-uno: anticuado, caduco, agotado, anacrónico, desarrollista, desequilibrador e insostenible, basado en un incremento sin límites del consumo del agua, que es por el que apuesta el Ministerio y su PHN (propuesto en nombre de un supuesto interés general);

-otro: moderno, de futuro, equilibrador, respetuoso con el medio ambiente, de utilización racional de un recurso escaso (el agua), armónico y sostenible, que es el que se defiende en todas las instancias de la Unión Europea, el que defienden las cátedras de hidrología y ecología de todas las universidades, o el movimiento conservacionista.

Por eso, este segundo modelo, puede defenderse no sólo en Aragón, Navarra o La Rioja (supuestas perjudicadas), sino también en las comunidades supuestamente beneficiarias del trasvase, como el País Valencià, Murcia, Andalucía o determinadas zonas de Catalunya. Así lo hacemos las diferentes organizaciones que suscribimos esta declaración.

3.- El Parlamento Europeo aprobaba el pasado 7 de septiembre (sólo dos días después del Consejo Nacional del Agua, en el que se dio a conocer públicamente el PHN), la Directiva Marco del Agua (DMA), que establece un objetivo ambiental claro: el buen estado de las aguas, tanto de las subterráneas como  de las de superficie. Igualmente, proporciona un marco para la aplicación coordinada de toda la legislación existente sobre el agua: la cuenca fluvial. En otras palabras, consagra el principio de unidad de cuenca, ya establecido en la Carta Europea de Agua, suscrita por el Estado español. Este hecho no le ha impedido al ministro Matas dar por sentado que este trasvase (que agudizaría los desequilibrios territoriales, sociales, medioambientales y de desarrollo) contará (paradójicamente) con aportaciones de fondos europeos denominados “de cohesión”

4.-El PHN pretende llevar a cabo grandes obras de infraestructura (trasvases y ciertos embalses) que, más allá de necesitar cuantiosos recursos públicos, produciría un enorme impacto medioambiental y social, hipotecando el desarrollo de territorios interiores y de montaña, y promoviendo un grave desequilibrio interterritorial.

Así pues, nos encontramos con un Plan del hormigón que, sin solucionar los auténticos problemas hídricos, servirá, en cambio, para beneficiar a las grandes constructoras que realizarán las obras o a las empresas distribuidoras de las aguas obtenidas a partir de nuevas concesiones.

5.-El anteproyecto de PHN no apuesta por un verdadero cambio con el fin de crear una política de aguas sostenible, utilizando para ello mecanismos de control de la demanda. Pretende corregir los déficits hídricos provocados por un ineficiente uso del agua en la agricultura, por la utilización de técnicas de riego totalmente obsoletas, por la explotación de grandes zonas de regadío ilegales y por una descontrolada y especulativa expansión turística, aumentando sin control la oferta de agua disponible.

El PHN concibe el agua como un mero recurso cuantitativo y no como un recurso natural escaso y con necesidades complejas para asegurar su recuperación y calidad, que afectan primordialmente a la salud de vegetales, animales y ecosistemas y, por tanto, a la salud de las personas.

6.-El PHN no tiene en cuenta las previsiones calculadas por la ONU en las que apunta que en la Península Ibérica descenderán las precipitaciones un 15%, como media, en los próximos años, por lo que este cambio climático supondrá que ninguna cuenca, incluida la del Ebro, sea excedentaria.

Ignora los efectos medioambientales, sobre fauna y flora, y sobre las producciones agrícolas que tendría en el Delta u otras comarcas del Ebro y, por supuesto, en las zonas receptoras. Tampoco tiene en cuenta –ni siquiera valora- la utilización de nuevas tecnologías: Utilización de nuevas tecnologías: desalación, modernización de regadíos, reutilización, sistemas de ahorro en los domicilios, pérdidas en redes de distribución, etc.

  7.-El PHN apuesta por lo irreversible, por aquello que no nos permitiría restituir la situación de partida. Desconoce los principios y valoraciones que suscribe la comunidad científica (universidades europeas, Congreso Ibérico del Agua, Agencia Europea del Medio Ambiente...) de forma prácticamente unánime, por los que rechaza los planteamientos en los que se basa este PHN y su apuesta por los trasvases.

8.-Los trasvases no son la solución. Basta con aprender de nuestros propios errores: el trasvase Tajo-Segura (única experiencia anterior contrastable) ha resultado un fracaso al no resolver los problemas para los que se llevó a cabo. Aún peor, los ha agudizado acrecentando el déficit de partida: en 15 años se ha pasado de un déficit de 50.000 has. de regadío a uno de 87.000. Sólo el hecho de que se plantee en Murcia una nueva Ley del Punto final para legalizar los desvaríos de los últimos años es suficientemente significativo.

9.-Observamos a diario las urbanizaciones en secarrales sin dotaciones, las captaciones ilegales de agua, los desmontes y roturaciones para nuevos regadíos en el área levantina, mientras los poderes públicos miran para otro lado. Lo mismo que sucedió, sucedería con un nuevo trasvase, cuyas expectativas producirían –están produciendo ya- una espiral de difícil vuelta atrás.

Mientras se 'proclama' el déficit hídrico, se continúa permitiendo que aumente la contaminación de los acuíferos como consecuencia de malas prácticas agrícolas, y la salinización de acuíferos debido a la sobreexplotación de pozos cercanos al mar.

Dado que el regadío supone el 80% del consumo del agua, se hace indispensable la elaboración y aprobación previa del Plan de Regadíos, donde se contemplen las nuevas transformaciones en regadíos y la modernización de los ya existentes valorando el consumo y ahorro de agua.

10.-El PHN apuesta por un modelo desarrollista donde el crecimiento de demandantes y expectantes de agua se habrá de convertir en gran negocio. Por tanto, el Plan Hidrológico Nacional es el Plan del Trasvase del Ebro. De lo contrario, sin trasvase, bastaría con la aplicación de los respectivos Planes de Cuenca. La novedad, el objeto, la razón y la causa de este Plan no otra que el trasvase.

11.-El debate sobre el PHN ha vuelto a poner de manifiesto la falta de democracia de las Confederaciones Hidrográficas y del Consejo Nacional del Agua. Por ello, exigimos introducir la cogestión de las Comunidades Autónomas en las Confederaciones Hidrográficas, con la transferencia de ciertas competencias a las Administraciones Autonómicas, así como la democratización de los órganos de gobierno y participación de la Administración hidráulica, incorporando a los nuevos agentes sociales afectados y redimensionando el excesivo peso de determinados sectores.

 

En consecuencia, por estas y otras razones, las organizaciones firmantes nos comprometemos a impulsar cuantas iniciativas resulten necesarias para avanzar hacia una política hidráulica sostenible y difundir nuestras propuestas alternativas ante el conjunto de la sociedad, así como rechazamos el anteproyecto del PHN, amparados en la fuerza que nos dan las razones y los argumentos contrastados, superando en todo caso los estériles enfrentamientos territoriales. Es más, incidimos en aquellos razonamientos que resultan igualmente defendibles en Murcia y en Aragón, en el Delta del Ebro y en el resto de Catalunya que en Andalucía, en ambas Castillas o Euskadi que en el País Valencià.

  En Zaragoza, a 7 de octubre de 2000

         

Por Esquerra Republicana de Catalunya: Marta Cid  Por Iniciativa per Catalunya-Verds: Joan Saura
Por Eusko Alkartasuna: Fermín Ciaurriz        Por Chunta Aragonesista: Bizén Fuster
Por Tierra Comunera-PNC:Carlos Rad Por Los Verdes de Andalucía: José Larios
Por Els Verds del País Valencià:David Hammerstein Por Ecologistas en Acción - Murcia: Mateo Pedreña

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 Las batallas del Ebro

José Antonio Labordeta
Diputado de CHA en el Congreso

"Que sus nombres enmarquen un muro levantado a las orillas del río para que las generaciones futuras, si se hace el Trasvase, que dudo de ello, sepan quiénes abrieron la puerta de la ruina, la desolación y el abandono."

 

       
No sé ya qué número de Batalla del Ebro es esta que ahora mantenemos en contra del nuevo PHN y que el PP,con su mayoría absoluta, quiere meternos a toda pastilla y con la fuerza de unos votos que, supongo, en las próximas elecciones los van a tener difícil. Tan difícil lo ven que alguno de sus Diputados -conversos venidos desde otras formaciones- ataca con dientes y rabia a todos los comparecientes que, durante unas buenas horas, han explicado en la Comisión de Medio Ambiente el desastre que este Proyecto significa.


Y han venido desde varios puntos de vista: Un ecologista, dos lideres sindicales, tres profesores de Universidad, un lider de la Plataforma del Baix Ebre y un lider de un sindicato agrario. Todos, desde sus diferentes visiones y análisis del proyecto de Ley, han sido durísimos con él. Alguno, como Narcis Prat -catedrático de Hidrología de la Universidad de Barcelona-, afirmó rotundo que este Proyecto es un plan de trasvase de encefalograma plano. Y el señor Presidente, en las nubes del engreimiento y del desprecio.


Porque resultó chusco que, mientras en la Comisión los "pequeños tenderos " de CiU se traían al Presidente de las Aguas del Ródano -con intención de camuflar trasvases- para que explicase lo bien y lo majo que iba a quedar todo este tinglado, el señor Aznar- sobrevolando por encima de Poblet con una risa celestial, que acojonó por cierto a los monjes- insistía en una nueva teoría del nacionalismo español: "Sólo agua de España para los españoles. ¡Vayan ustedes a saber lo que nos quieren mandar los franceses!". Y de este modo abrimos una nueva puerta a la concepción redondista -de Onésimo, no de Nicolás- del Estado.


Y por la Carrera de San Jerónimo la nueva batalla continúa con arremetidas como la de don Martín Barajas en la que pedía que "cuando las materias productivas se agotan-en este caso el agua -lo único que se puede hacer es una reconversión. Hubiese sido inútil si, acabado el carbón en Asturias, para no reconvertir a los mineros, se hubiese llevado carbón en camiones". Cuando no hay agua ,venía a decir, lo que hay que hacer es parar ese sin sentido de más regadíos y más huertas y más productos y menos racionalidad.


Don Antonio Embid arremetía contra el Plan haciendo las siguientes preguntas-afirmaciones: "El plan es una mera autorización para trasvasar caudales de agua al margen de una relación legal de sus beneficiarios y usuarios y tampoco especifica para qué se va a hacer esta trasferencia." El no pudo decir para qué se va a hacer. Yo sí: Para desarrollar todo el gran tinglado urbanístico y especulativo que sobre la zona de Levante se está creando.


Y más adelante dijo que el "Gobierno no tiene determinaciones legales que le vinculen al proyecto y existe tal vacío jurídico que todo se queda abierto, de par en par, para lo que diga el Gobierno".
Pedro Arrojo -desde las barricadas utópicas de COAGRET- hizo un analisis coste-beneficios del PNH en el que, como resumen, dijo: En suma el análisis presentado por el Ministerio adolece de graves errores, algunos de los cuales no pueden justificarse de forma alguna llegando a niveles de clara prevaricación técnica. ¡Toma Cañete!.
Y con un tono casi dramático pidió a la Comisión que solicite del Ministerio que dé a conocer los ochenta y tres informes que, pagados por el Ministerio ya, no han salido a la luz pública porque todos, o una inmensa mayoría, están en contra del Trasvase.


Un diputado converso del PP le pidió que le explicase cómo era posible que los científicos estuviesen unos en desacuerdo de otros. Curiosamente el señor Arrojo entregó a la Comisión una carta dirigida al Señor Matas, firmada por más de cien científicos de todas las partes de España y de todas las Universidades y centros de estudios hidrológicos, negando la viabilidad del PHN.


Y uno, que anda en esta batalla acurrucado bajo los trazos lanzadores de algunas miradas con cierta rotundidad rabiosa, no sabe muy bien cómo acabará todo esto: Nos ganaron en Gandesa; les ganamos el '73 y el '93, y ahora, en esta nueva lid, andamos más ganadores que perdedores. Nos vencerán en el Hemiciclo, lo publicarán en el BOE, pero tendrán que ir al Contencioso y a Bruselas y, al final, al máximo bochorno.


Un Diputado de CiU me decía el otro día, después de las declaraciones del señor Aznar: "Este, como ha dicho que se va dentro de tres años, nos va a dejar toda la mierda a nosotros". Y eso que los de Cataluña tienen seny y mucha educación, pero, claro, a uno le dan y dan hasta que se revuelve.


Dije en algún sitio que a los toros, cuando se les quita la salida, se revuelven furiosos. Por las tierras del Delta ya han empezado algunos a revolverse y, aunque ésta no sea la posición correcta, a veces, desgraciadamente, cuando el desprecio es la única respuesta, la rabia es la contestación. Y fue necesario escuchar las alegaciones de Manel Tomás -presidente de la plataforma en defensa del Ebre-, habitante del Delta, amante del delta, para entender muchas cosas que uno, desde la perspectiva del sentido común, no entiende la cerrazón terrible de todos aquellos que están por el Trasvase destruyendo el futuro de todos nuestros hijos.


Que sus nombres enmarquen un muro levantado a las orillas del río para que las generaciones futuras, si se hace el Trasvase, que dudo de ello, sepan quiénes abrieron la puerta de la ruina, la desolación y el abandono. Conviene ya -igual que habría que hacer un recordatorio en Jánovas- que vayamos sabiendo quiénes fueron los culpables del desastre y del deterioro de los pueblos, las tierras, los ríos y los paisajes de toda España.

 

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  EL PHN Y SU TRASVASE: DE MADRID A BRUSELAS

 

Bizén Fuster
Presidente de CHA y Secretario Primero de las Cortes de Aragón

 

 "La propuesta gubernamental va contra las tesis mantenidas por la Unión Europea, la Comisión y el Parlamento Europeo, y la Agencia Europea de Medio Ambiente. Según todos los indicios, el PHN contraviene la Carta Europea del Agua, la Directiva Marco del Agua, y las directivas comunitarias de Hábitats y de Aves Silvestres."


       

          

Cinco meses después de la presentación del entonces anteproyecto de Plan Hidrológico Nacional estamos donde estábamos. Siguen planteándose los 1050 hm3 anuales de trasvase desde el Ebro como el eje central, con independencia de la procedencia de sus derechos concesionales, de esa propuesta "abierta al debate". Pues bien, ya hemos comprobado que tras esas loables llamadas al diálogo sólo se escondían "las razones testiculares, los cañetes y el paseo militar". Nada nuevo bajo el sol. El PP aplicará sus mayorías absolutas en el Congreso y en el Senado y el PHN se aprobará aproximadamente en los términos que conocemos. Y entonces, ¿qué?, ¿habrán servido nuestras reiteradas protestas y movilizaciones?. se preguntarán muchos aragoneses.

Sin duda alguna. Lo que hace cinco meses se ofertaba como un sólido documento basado en el rigor técnico, hoy hace aguas por todas partes. Ha sido capaz de concitar el rechazo unánime de la comunidad científica internacional: expertos consultados, profesores de hidrología y ecología de todas las universidades españolas y europeas (evidenciado en los sucesivos y recientes congresos ibéricos del agua), geólogos, ingenieros, biólogos y un sinfín de cualificados profesionales que aportan sus saberes y opiniones a quien quiera escucharlas. Sin embargo, para el Sr. Matas son apenas 200 expertos, que expresan su legítimo derecho a discrepar.

La propuesta gubernamental va contra las tesis mantenidas por la Unión Europea, la Comisión y el Parlamento Europeo, y la Agencia Europea de Medio Ambiente. Según todos los indicios, el PHN contraviene la Carta Europea del Agua, la Directiva Marco del Agua, y las directivas comunitarias de Hábitats y de Aves Silvestres. Pero al Ejecutivo de Aznar sólo parece ponerle nervioso la posible pérdida de fondos europeos.

El plan no cuenta con el imprescindible consenso de las comunidades autónomas afectadas. En estos momentos, de entre las comunidades del Ebro, sólo una - La Rioja, con mayoría absoluta del PP- mantiene un apoyo sin fisuras al PHN. Al ministro Matas lo que le entusiasma es haber sabido "comprar la voluntad" de dos comunidades: Castilla-La Mancha y Extremadura (y de paso hurgar en las contradicciones del PSOE).

El PHN no estudia ni agota las alternativas posibles al trasvase; entre otras razones porque si se evalúan y cuantifican con rigor los resultados desmontarían sus tesis (baste comprobar cómo a la captación de caudales en Mequinenza, donde sería preciso expropiar/indemnizar parcialmente la concesión a ENHER, se le asigna un coste de 1 peseta por m3, mientras en el Alto Duero, el Tajo o el Jarama se cuantifican otros menores en 20 ó 25 pesetas por m3). Iguales estratagemas contables se utilizan para establecer el coste del agua desalada o el periodo de amortización de las inversiones que se extiende o se encoge en función del resultado apetecido.

Sin embargo, para el Gobierno Aznar lo realmente importante es que cuenta con el respaldo de la cúpula de la federación de cúpulas de regantes de toda España. Sin duda, la inmensa mayoría de los regantes de base (que no esperan hacer su agosto con este Plan) y que son absolutamente contrarios a ese trasvase, no les merecen tanto respeto. Al igual que tampoco parece importarles la opinión de la mayoría de partidos políticos, sindicatos, organizaciones ecologistas, agrarias y grupos sociales de todo tipo contrarios al modelo propuesto.

Pensaban que con campañas publicitarias, aislando a esos tozudos aragoneses y prometiendo inversiones multimillonarias se diluiría la oposición al PHN. En septiembre pasado, en una entrevista que mantuvimos, junto a J. A. Labordeta, con el ministro Matas, le sugerimos que no minimizara la capacidad de respuesta aragonesa. Días después, el 8 de octubre, fueron 400.000 los aragoneses que tomaron las calles de Zaragoza. Más tarde, el 25 de ese mes, quienes vienen luchando contra el trasvase desde hace 20 años (las gentes de la montaña que luchan contra Yesa, Biscarrués ó Santaliestra) dieron un muy significativo toque de atención. El 12 de noviembre se escenificó el rechazo de toda una cuenca en un gran abrazo al Ebro. Apenas hace unos días, eran las calles de Barcelona las que se llenaban con casi 200.000 manifestantes. Todas las acciones son importantes, pero la de Madrid lo ha sido más.

Si aquel 15 de noviembre de 1992, apenas 10.000 aragoneses hicimos temblar las columnas del Congreso exigiendo autonomía, qué decir cuando más de 350.000 aragoneses y gentes venidas de toda la península abarrotamos las calles capitalinas y la Puerta del Sol, ¿acaso no se habrán removido los cimientos de La Moncloa y de unos cuantos ministerios?. Sin duda, la movilización es una vía muy importante y, seguramente, habrá que llevarla cuando llegue el momento a Bruselas. Aunque la coyuntural mayoría del PP le permita aprobarlo en las Cortes Generales, se abrirá entonces la vía de las instituciones europeas, que en nuestra opinión será definitiva para detener este proyecto.

Alguien tan cualificado como el vicepresidente de la Comisión de Medio Ambiente y ponente de la Directiva Marco del Agua, Alexander de Roo, ya ha advertido que si el Sr. Aznar presenta este Plan ante la Comisión Europea pondrá en riesgo la percepción no ya de los fondos estructurales necesarios para su ejecución, sino el conjunto de los fondos de cohesión que recibe el Estado Español. ¿Será capaz de llegar a tanto?.

 

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El verdadero objetivo del P.H.N.:
Crear un monopolio del agua en Levante.

Rolde de Ordenación
del Territorio de CHA.

"Lo que realmente persigue este PHN es convertir el agua, que ha sido históricamente un bien público en España, en un recurso privado y crear un mercado monopolístico que necesita imperiosamente como conducto ese gran canal que quiere construir desde el Ebro a Almería."

 

       
Cuando al gobierno de un país no le importa que ninguno de los científicos que ha consultado sobre una de sus decisiones más transcendentales le apoye, cuando desoye con excusas los pronunciamientos de una buena parte de sus ciudadanos y de sus instituciones, cuando manipula hasta el extremo la televisión pública para ocultar la realidad de su sociedad civil, cuando prefiere engañarse y acalla toda posibilidad de debate -¿Verdad que ustedes los dirigentes del PP no consideran necesario organizar un debate entre ciudadanos y científicos sobre el PHN en TVE? Un debate que exigen hasta sus propios afiliados-, Cuando todo esto sucede no sólo cabe pensar que cualquier gobierno -en este caso ustedes, Sr. Aznar, el Gobierno de España- peca de incapacidad o de déficit democrático, que también, sino que a cualquier ciudadano se le plantea una exigencia de honestidad política, de responsabilidad social, averiguar el por qué.

¿Por qué un Presidente de gobierno puede sistemática y premeditadamente ningunear a los presidentes de las CCAA, en este caso al presidente de Aragón? ¿Por qué puede rozar en sus intervenciones la descalificación de los españoles o de los aragoneses que no le dan la razón? ¿Por qué permite los insultos de los miembros de su partido al pueblo de Aragón? ¿Por qué manipula los datos de participación en las manifestaciones contra el PHN? ¿Por qué es capaz de azuzar los enfrentamientos entre los pueblos del litoral mediterráneo y los del valle del Ebro, afrontando el riesgo de una "herida" injustificable en el entendimiento de los españoles? ¿Por qué quiere presentar como nuevos compromisos de inversión aquellas infraestructuras hidráulicas que ya están declaradas de interés general y por lo tanto tienen comprometida su realización? ¿Por qué quiere plantear como novedosos los regadíos que llevan si finalizar desde la Ley de Riegos del Alto Aragón de 1915? -casi 100 años- ¿Por qué es capaz de olvidar los principios sobre política de agua recogidos en su propio Libro Blanco del Agua y en la Ley de Aguas elaborada por el PP? ¿Por qué le llama Plan Hidrológico Nacional si se sólo se trata del Trasvase del Ebro? ¿Por qué este trato a Aragón y los aragoneses?

Es hora ya de desenmascarar los tópicos en los que ustedes han asentado esa farsa llamada PHN, ese pésimo documento técnico que malinterpreta los bases técnicas establecidas en 1933 por el padre de la hidráulica en España: Manuel Lorenzo Pardo, desconoce los criterios de sostenibilidad que demanda la política del agua en el siglo XXI, ni tampoco admite comparación posible con las políticas de agua que se llevan a cabo los casos de California o Israel.

Lo que realmente persigue este PHN es convertir el agua, que ha sido históricamente un bien público en España, en un recurso privado y crear un mercado monopolístico que necesita imperiosamente como conducto ese gran canal que quiere construir desde el Ebro a Almería. No se trata de crear un mercado de libre competencia, por que entonces se podría discutir sobre si pueden o no satisfacer la demanda de agua un conjunto de medidas combinadas: desalación , control de la demanda, ahorro, eficiencia, acuíferos, O se podría discutir si es necesario un trasvase de 1.050 hm3 o sólo de 100 hm3.

Ni tampoco, en manera alguna el objetivo primordial es paliar los déficit hídricos del Levante, por que para ello se hubiese modernizado el inventario de las demandas reales que tienen las cuencas de los ríos valencianos o de Murcia, se hubiesen aquilatado con rigor esos números que no les preocupan. Por que nada de esos se ha hecho ¿Acaso no es suficiente para evaluar las superficies regadas, y mucho más objetivo que los métodos del PHN, utilizar las imágenes de satélite actuales y no las cifras carentes de rigor acumuladas en la inercia administrativa sin ningún contraste con la realidad que incorpora su plan hidrológico?

Pero es ciertamente que todos esos datos sólo son la excusa. Las demandas de Murcia o Valencia sólo son tenidas en cuenta para una finalidad que ustedes no quieren desvelar (quizá algunos ministros la desconocen): el objetivo es crear un mercado monopolístico que sustituya el VALOR DE USO del agua en las tierras del Levante y del sudeste de España para convertirlo en un bien susceptible de generar colosales beneficios a la empresa adjudicataria de las obras y de la explotación posterior. Es decir convertir el agua en un recurso con VALOR DE CAMBIO.

El objetivo es incentivar la creación de nuevos regadíos, de más campos de golf, de más urbanizaciones, para asegurar una demanda altísima y necesariamente creciente, para garantizarse clientes en suma, del NUEVO MONOPOLIO. De manera que en adelante los pequeños agricultores levantinos, las empresas de hostelería, los empresarios y trabajadores, la ciudadanía en general, van a ser deudores, van a entregar una buena parte de su renta a una gran empresa adjudicataria de la explotación del MERCADO MONOPOLÍSTICO del agua. Es decir, ustedes quieren que el Estado invierta un billón para transferir directamente rentas desde el trabajo y desde la empresa al gran capital, a los grandes bancos españoles que silencian, elocuentemente, a sus medios de comunicación en este tema.

Si aplicamos la mínima crítica racional y vinculamos la reforma de la Ley de Aguas de 1999 y su privatización del mercado de agua, los contenidos de este PHN y las reacciones posteriores de los ministros Sr. Matas y Sr. Arias Cañete, de ese portavoz del PP, Hernando, y de usted, así como las "maniobras" para convencer a CIU y la negación de cualquier otra alternativa que no pase por un canal de agua fácil de gestionar -como la autopista del Mediterráneo- sólo puede deducirse, por la insistencia en la cifra, que el margen de rentabilidad de la inversión en el canal se sitúa en 1.050 Hm3. Pero no que esa sea las demandas reales insatisfechas de las cuencas de Cataluña, Almería, Murcia y Valencia. Demandas que no quieren contrastarlas.

De manera que siendo ese el objetivo, para conseguirlo, ustedes aplican el principio de todo vale: contradecir la ley que acaban de aprobar, redactar un plan carente del más mínimo rigor, saltarse la obligatoriedad de evaluar los impactos ambientales, falsear los datos de los recursos hídricos en la cuenca del Ebro, no incluir la estimación del precio final del agua para los posibles usuarios en el PHN, violentar la normativa europea, impedir cualquier atisbo de debate ciudadano, silenciar al pueblo - crean me señoras y señores diputados si les digo que son los ciudadanos los que lideran la oposición al PHN y no los partidos-.

Estamos ante una medida propia de las acciones del gran capital en España: se sustrae un bien público para convertirlo en privado, se utiliza para su justificación las demandas sociales o territoriales -en este caso los desequilibrios hídricos-, y a continuación se crea un mercado en régimen de monopolio anulando cualquier elemento técnico que impida su desarrollo
¿Las tarifas del agua en este contexto se fijarán de acuerdo con los costes de explotación o más bien será en función de los objetivos de beneficios de la concesionaria? ¿Qué seguridad jurídica obtiene las Cuenca del Ebro en el PHN? Si no existe compromiso alguno para compensar el expolio de su principal recurso.

La cuestión del trasvases aparece ahora meridiana: si el agua siguiese en la Cuenca del Ebro su conversión en un recurso con valor de cambio, susceptible de apropiación y de especulación, es infinitamente más problemática. Del mismo modo esta razón impide un modelo de gestión del recurso agua descentralizado como el que se deduce de un conjunto de desaladoras impulsadas por energía solar y distribuidas allá donde aparezcan las demandas. Es decir esta tecnología más abierta y que necesariamente exige un mercado libre del agua precisa de un contenido técnico-económico que el capital en España no ha asumido.

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