Encarando el Futuro

José Antonio Acero
Secretario General de CHA y
Vicepresidente segundo de la Diputación de Zaragoza.

Con la renovación de los diferentes órganos comarcales y la constitución del Comité Nazional el pasado 24 de marzo, podemos dar por cerrado el proceso congresual en el que los hombres y mujeres de CHA hemos reflexionado y debatido sobre lo que hemos hecho y dejado de hacer en los tres años anteriores, nos hemos fijado nuevos horizontes y hemos renovado las responsabilidades de cara a afrontar una nueva etapa, sin duda en uno de los momentos más decisivos de la historia reciente de Aragón. Sin embargo, más allá de los aspectos orgánicos, poco interesantes para la ciudadanía, el nuestro ha sido un congreso de compromiso con los viejos y nuevos retos de nuestra tierra y de sus gentes.

CHA está a punto de cumplir 15 años y el nivel de representatividad alcanzado tras el último ciclo electoral (siendo la tercera fuerza más votada en las generales de hace un año), además de las expectativas de crecimiento futuro, viene a confirmar que el proyecto político del aragonesismo de izquierda está consolidado en el panorama político aragonés. Para nosotros constituye una enorme satisfacción poder representar diariamente a tantas personas que confían en nuestra forma de entender y gestionar lo público. Somos conscientes de que debemos continuar siendo un instrumento al servicio de la sociedad, un partido accesible a las inquietudes y demandas ciudadanas, comprometido con los valores de la radicalidad democrática, la noviolencia y la defensa del medio ambiente, una fuerza dispuesta a plantar cara a las injusticias que viene sufriendo Aragón, pero también que se prepara para asumir mayores responsabilidades en los próximos años. Nada de lo que ocurre nos puede resultar ajeno, por tanto.

El resultado de los grandes debates que ya están abiertos van a determinar el inmediato futuro de Aragón, y sus efectos, para bien o para mal, marcarán nuestras vidas por lo menos durante medio siglo. Este año toca aprobar un nuevo sistema de financiación autonómica que, según parece apuntar, mantendrá a las Comunidades Autónomas relegadas en una situación de minoría de edad, acrecentada además por la ley con la que se pretende imponer el " déficit cero " a las administraciones autonómicas y locales, lo que amenaza de hecho el sostenimiento de las inversiones y gastos sociales. Este año toca negociar la asunción de las transferencias del Insalud y, tanto por volumen presupuestario como por número de trabajadores, su impacto puede ser demoledor en las magras arcas públicas de Aragón, si la dotación resulta insuficiente o si priman los criterios de población y no los de envejecimiento o dispersión geográfica. Y este año toca adoptar definitivamente las decisiones acerca del Plan Hidrológico Nacional, cuya aprobación, independientemente del número de hectómetros cúbicos que se acuerde finalmente o de las obras compensatorias que se prometan (por enésima vez), supondría la realización del trasvase del Ebro, lo que hipotecaría las posibilidades de desarrollo futuro de Aragón, acrecentando aún más el abismo entre la superdesarrollada periferia mediterránea y el olvidado interior peninsular.

En semejante escenario, resulta fundamental mantener ese espíritu reivindicativo que los aragoneses han despertado en los últimos meses: las masivas movilizaciones antitrasvase en Zaragoza, Barcelona y Madrid, pero también la huelga general en Teruel para reclamar inversiones y atención pública a esta tierra olvidada, o el paro general de la montaña contra los grandes embalses son muy buenos ejemplos de ello. La movilización ciudadana debe animar a las instituciones aragonesas a buscar el máximo acuerdo en los grandes asuntos y a ser tremendamente exigentes ante el Gobierno central. Sin presión, puede caerse en la tentación de rendirse ante la mayoría absoluta de Aznar, pero tenemos la razón de nuestro lado, podemos hacer que se escuchen los más sólidos argumentos en Madrid, Bruselas o donde haga falta para defender la autonomía financiera necesaria desde nuestra singularidad territorial y demográfica, para prestar los servicios públicos de calidad que los aragoneses demandan desde las ciudades y desde el medio rural, y para optar por una nueva política hidrológica, basada en el ahorro, el desarrollo tecnológico y el respeto a los valores ambientales y sociales.

Por mucha mayoría absoluta que tenga el PP, no puede actuar como si no existiéramos, como si las Comunidades Autónomas no tuvieran un papel constitucional que cumplir, o como si Aragón fuera una " provincia traidora " por cometer la osadía de enviar a Lanzuela a la oposición. No puede actuar como si las Directivas europeas no protegieran los recursos naturales de nuestro territorio o no consagraran el principio de unidad de cuenca hidrográfica, o como si la mayoría de los científicos consultados por el propio Ministerio no hubieran justificado técnicamente el rechazo al Plan Hidrológico. No puede actuar como si un millón de personas no se hubieran movilizado en diversas ciudades en los últimos meses, reclamando una nueva forma de entender la política hidrológica. Aragón puede ganar esos retos que tiene ante sí. Si somos tenaces, la razón y la coherencia terminarán abriéndose paso, como ha ocurrido en Jánovas. Encaremos el futuro, pues, con indignación, pero con esperanza.


 

Retos de Aragón

Uno de los cambios quizá más inesperados que se ha producido en la vida política en estos últimos doce años ha sido precisamente la irrupción de Chunta Aragonesista. Tras la Transición, CHA ha sido la única fuerza política capaz de fundarse, crecer y consolidarse en su ámbito territorial partiendo de cero; cuestión ésta que ni los medios de comunicación, ni los analistas políticos han sido capaces de valorar en su justa medida. Pero la realidad es ésa. Por algo será. El creciente sentimiento aragonesista, especialmente en los sectores más jóvenes de nuestra sociedad, la convicción cada vez más extendida de que es preciso disponer de una fuerza autogobernada, con los pies y la cabeza en Aragón, que represente a esta vieja nacionalidad en la nueva España asimétrica que se está creando, la necesidad de regenerar las formas de hacer política y de renovar el discurso de la izquierda,... pueden ser algunas de las causas que lo expliquen.

En CHA pensamos en clave de futuro: los debates de nuestras cinco asambleyas, la faena que están realizando cada día nuestros cargos públicos, nuestras propuestas y nuestras denuncias,... todo eso, sólo busca que Aragón como pueblo sea más libre, más consciente de sí mismo, un país con el que los aragoneses y las aragonesas (vengan de donde vengan) puedan identificarse y en el que puedan vivir dignamente, resolviendo los problemas con tolerancia, solidaridad y justicia.

El papel de Aragón

Para continuar empujando nuestra historia hacia esos valores, los próximos años deberemos superar varios retos: cómo se va a articular el Estado en el futuro, qué tiene que decir Aragón ante ese modelo dual de organización del Estado español, cómo van las Instituciones aragonesas a gestionar los grandes servicios públicos que son o serán de su competencia, cómo vamos a lograr que no pierda más calidad ni la enseñanza, ni la sanidad, ni el empleo que reciban los aragoneses, cómo vamos a poder dotarnos de una financiación suficiente que no nos condene al endeudamiento para mantener ese aún pequeño autogobierno, cómo vamos a garantizar la igualdad y la dignidad para todo el mundo, viva en la montaña o en el llano, en las ciudades o en el medio rural, cómo vamos a desarrollar las infraestructuras que revaloricen la situación de este territorio, cómo estamos preparándonos para afrontar el nuevo escenario europeo tras la entrada del Euro y la Agenda 2000,...

De nosotros y de quienes pensáis como nosotros depende en buena parte que Aragón pueda estar a la altura de las circunstancias, que Aragón no guarde silencio como hasta ahora, sino que comience a hacerse oír en el conjunto estatal. 

El examen ciudadano de las urnas

 

Un giro hacia la izquierda y hacia el aragonesismo

El mandato de nuestra V Asambleya Nazional fue claro: CHA esta dispuesta a asumir aquellas responsabilidades que el Pueblo Aragonés nos encomiende: en la oposición, como hasta ahora, pero también en el gobierno, de aquellas Instituciones en las que podamos desarrollar un programa progresista y aragonesista. Esa va a ser nuestra principal aportación.

Un nuevo punto de vista, el de CHA, deberá ser tenido en cuenta, lo que servirá para reforzar las políticas sociales, para defender los derechos sociales (el empleo, la educación, la salud, la vivienda,...) que continúan en precario, para restituir el valor de lo público frente a las tentaciones privatizadoras de las derechas, para vertebrar el territorio descentralizando los servicios y la calidad de vida, para poner la protección medioambiental en el sitio que merece,... pero también para reforzar el papel de Aragón en este Estado de las Autonomías deforme y discriminatorio que nos ha negado hasta ahora el lugar que nos corresponde por historia y por derecho. Nuestra presencia cada vez mayor en la sociedad y en las instituciones devolverá a Aragón la dignidad en sus relaciones con el gobierno español y con las comunidades vecinas. Contribuiremos a que Aragón se haga respetar y recupere el protagonismo en la reivindicación de un sistema financiero propio que nos garantice la suficiencia económica, pero también en la apuesta por un nuevo marco plurinacional donde puedan converger la soberanía de los pueblos y la solidaridad interterritorial.

 


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UN PROGRAMA PARA TRANSFORMAR ARAGÓN

 

 


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Documentos CHA

Documentos CHA es una colección de estudios en profundidad sobre algún tema puntual de la realidad aragonesa.
Para conocer el texto completo pulse sobre los números con el botón derecho de su ratón, elija "guardar enlace como", descargará en su ordenador un documento que podrá ver con Microsoft Word.

  • Nueva Cultura del Agua | 1 | 2|.
    CHA ha elaborado un documento con el que se pretende introducir una "nueva cultura del agua" en Aragón. Lejos de la política planteada de grandes obras de regulación, desde CHA apostamos por una alternativa moderna que compatibilice el desarrollo de los regadíos con el futuro de la montaña. Una propuesta diferente y abierta al debate social que pretende, en definitiva, contribuir a una auténtica ordenación territorial de Aragón.
  • Rubbiatrón | 1 |
    La iniciativa para implantar el amplificador de energía en Aragón ha tenido una respuesta por parte de diferentes colectivos, sindicatos y partidos. CHA quiere con este documento contribuir a profundizar en el análisis de lo que supone esta propuesta. Incluimos la iniciativa legislativa popular a favor de las energías renovables que CHA respalda como muestra de que existe una alternativa natural, respetuosa con el medioambiente y con el futuro.
  • Carreteras | 1 |
    Este exhaustivo informe, elaborado por el Grupo de CHA en las Cortes de Aragón, realiza un análisis sobre el estado de la red viaria de nuestro territorio, el incumplimiento sistemático del Plan de Carreteras y toda una serie de conclusiones que fueron objeto de una iniciativa parlamentaria, aprobada por unanimidad en las Cortes.
  • Programa electoral Elecciones Autonómicas 1999| 1 |
    Texto integro eleborado por la CHUNTA ARAGONESISTA
  • Las comunidades aragonesas en el exterior| 1 |
    Análisis y propuestas políticas de CHA para la emigración aragonesa

 


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